A veces me veo rodeada de nada, aunque este el lugar rebosado de gente. Oigo murmullos, distingo los temas de conversación, vacios y aburridos. Es ahí donde comienzo a mirar el horizonte y exploro los recónditos rincones de mis pensamientos. Es imposible para mí no volar de vez en cuando, recrear imágenes hermosas en mi mente, imaginar y salir un rato de mi encierro social. Hasta encontrar a alguien con quien valga la pena hablar un rato.
Puedes cambiar, pensar algo diferente, empezar a ocupar tu tiempo en otras cosas, madurar. Pero nunca dejes que estas decisiones maten lo más importante dentro de nosotros: nuestra mente, nuestras ideas, nuestra imaginación.
Porque es inacabable, infinita, ilimitada. Creadora de mundos maravillosos, de inventos fantásticos, de historias hermosas, de increíbles personajes y lugares que nos alejan un rato de la realidad gris, llena de gente que ignora este recurso día a día.
No matemos a ese niño que vive en nuestra alma, pintándola de colores y creando esas pequeñas cosas que nos mantienen felices y con la mente abierta. Porque si lo hacemos nos quedaremos solo con esa condena de pensar y visualizar solo lo que nos dicen y vemos. Sin ser capaces de ir más allá, de crear algo nuevo, de deslumbrar al mundo con nuestros pensamientos, de mostrar a la gente los brillantes colores de nuestra alma. Solo estaremos repitiendo lo que hizo o dijo alguno una y otra vez.
Para muchos de nosotros nuestra mente es un laberinto, un conjunto de pensamientos que parece no tener sentido hasta que encontramos la manera de organizarlos y darles coherencia. Pero si logramos trazar un camino sobre ese laberinto, y logramos aprender cómo expresar todas esas ideas en un papel, en un lienzo, en una melodía. Todos y cada uno liberamos esos mundos, esos inventos, esos personajes y lugares. Dejamos que ese niño cree libremente usando todos los colores que se le antojen y se lo mostramos a la gente sin miedo al rechazo o a ser menos que otras ideas, sin temor a no ser exitosa o admirada, sin copiarse ni plagiar. El mundo verá la variedad de colores más brillantes de todos.
Imagina, crea, sueña.
Juanita.
3 personas dieron su opinión:
Todos podemos usar la imaginación, lamentablemente pocos saben aprovecharla.
De nuevo like a tu blog!:D jeje
Me gustó mucho como escribes, ojalá tu también te des algo de tiempo para leer mi blog :)
Las palabras precisas..
De nuevo me gusta como te expresas, saluditos.
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