Perderme entre melodias, irme lejos, no volver...

Perderme entre melodias, irme lejos, no volver...

Asi soy yo. Asi me gusta ser

Bienvenido señor lector.
En este blog no encontrará más que las experiencias, anécdotas y reflexiones de una adolescente rara, perdida y algo rayada.
Si no es lo que buscaba, es libre usted de retirarse.
Si quiere saber de que se trata todo esto, sea usted bienvenido...
Juanita.

martes, 24 de enero de 2012

Somos diferentes, no hay manera de que pensemos igual.

Hoy escuché a varias personas decir que buscaban inculcar la paz. Hablaban de unos principios para poder vivir con ella y uno de ellos era el respeto. Pero ignoraron este principio y criticaron a las otras creencias, demonizándolas y retorciéndolas hasta hacerlas ver como algo malo, tentaciones del demonio.
Hoy escuché a varias personas decir que querían frenar la violencia, pero lo hacían exponiéndola en cada uno de sus actos y llevándola a puntos extremos, donde más que transmitir un mensaje de paz, estaban amenazando al público de lo que les pasaría si caían en la violencia y el pecado.
Hoy escuché a varias personas hablar de buscar la felicidad en cada uno de nosotros. Pero imponían su verdad como la única forma de llegar a ella, ya que todas las demás eran falsas formas de llenar nuestro vacío interior.
Hoy escuché a varias personas decir que antes de llegar a esa verdad su vida era nada, y nuestra vida es nada ya que no tenemos esa verdad. Sin su verdad nosotros somos borrachos, drogadictos, ladrones. Infelices personas con un inmenso vacío interior, perdidas, incapaces de encontrar la paz. Solamente por no aceptar su camino a la felicidad.
Yo no creo en ninguna de estas verdades. No creo en la gente que sale por ahí gritando los milagros que le provocó su cambio de vida. No creo en los grupos de personas que golpean mi puerta anunciando maravillas increíbles, como si estuvieran vendiendo algo. No creo en las promesas que aseguran en todos lados ni en las amenazas que recibo, de una vida de eterno sufrimiento, cada vez que anuncio mi postura.
No, porque son sus milagros, son sus maravillas, son sus promesas, son sus amenazas. No las mías. Y como cada uno tiene su forma de vivir, sus gustos, su forma de pensar y su forma de ser feliz. Yo tengo las mías. Cada uno tiene sus creencias y yo respeto las de ellos. ¿Por qué no pueden respetar la mía? ¿Por qué no pueden aceptar que cada uno tiene su forma de ver el mundo? ¿Por qué no entienden que no me hace falta nada, que no estoy sufriendo, que no soy infeliz, que mi vida no está destruida? Solamente no necesito creer en algo que me salvará y me ayudará allí arriba. Porque ya tengo todo lo que necesito para fortalecer mi espíritu aquí abajo. Tengo personas en que creer, en que descargarme, de quien aferrarme. Quiero buscar la paz, formar un mundo mejor, ayudar a los que lo necesiten. Pero para sentirme bien conmigo misma y para poner mi  granito de arena en este mundo cada vez más egoísta. No para complacer a un ser, ni para ganarme ningún pasaje al cielo.
Cada uno tiene su verdad, su forma de ver la vida. Respetémonos.


Juanita.

3 personas dieron su opinión:

skpr dijo...

Me encantó, hace rato que vengo con ideales como esos... (:

Horin dijo...

Tu blog me encanta, esta entrada es una de las que más me... impactó, digamos.

Jean dijo...

wow...

Publicar un comentario